Esta cuarentena que parece que nunca va a acabar está teniendo algunos aspectos positivos. Por ejemplo, que muchos tenemos más tiempo para ver con calma algunos estrenos de series. Porque sí, por suerte, hay algunas novedades, aunque la industria esté paralizada. Es el caso de Unorthodox, una miniserie de cuatro capítulos, producida por Netflix, que está dando mucho que hablar y que ha sido toda una sorpresa.
Unorthodox ha llegado de repente y en pocos días ha hecho bastante ruido. Y con razón, porque ha resultado ser una miniserie muy entretenida, interesante y con una actriz protagonista que es todo un descubrimiento. Está basada en un libro con el mismo nombre, escrito por Deborah Feldman, que cuenta con todo detalle cómo fue todo su proceso de liberación. Cómo huyó de la comunidad ultraortodoxa judía asentada en el barrio neoyorquino de Williamsburg para comenzar una nueva vida en Europa.
Escapar de la opresión
La serie comienza yendo directa al grano, con la protagonista, Esther ‘Esty’ Shapiro, preparándose para huir de su casa. Su único objetivo es escapar de su vida, de la comunidad ultraordotoxa judía de la que ya no quiere formar parte. No conoce otra cosa, no tiene casi ningún tipo de estudios porque las mujeres de su religión no pueden tenerlos y apenas sabe qué hay más allá de su barrio. Seguramente cosas horribles, como le han enseñado desde pequeña. Pero aún así, se arma de valor y se escapa de una vida de opresión e imposiciones de todo tipo. En esos primeros minutos no se lo piensa, sale de su casa con lo puesto y pone en marcha un plan que le ha llevado un tiempo organizar: se marcha a Berlín a empezar de cero. Un camino que no es sencillo, ya que, después de llevar toda su vida viviendo en una burbuja, completamente separada del resto del mundo, no es fácil acostumbrarse a una libertad que nunca antes ha tenido. Y también porque los miembros de su comunidad no están dispuestos a dejar que se marche tan fácilmente.

Una serie casi documental
Uno de los aspectos mejor trabajados de Unorthodox es la ambientación. Cómo muestran el día a día de los miembros de la comunidad ultraortodoxa asentada en Williamsburg. Es un elemento clave para adentrarnos en el universo alternativo en el que parecen sumidos. Es evidente el gran esfuerzo por conseguir que todo parezca lo más auténtico posible. La serie se toma su tiempo para mostrarnos todo, desde su característica forma de vestir, hasta sus rituales, pasando por sus costumbres y su lengua (toda la trama que ocurre en Brooklyn está rodada en yidis). Esa atmósfera cerrada y asfixiante en la que la protagonista se siente atrapada está muy bien conseguida y hay ciertos tramos de la serie en los que la veracidad con la que muestran el día a día de este colectivo, consigue dar una sensación casi de documental. Secuencias como la de la boda son de las que se quedan grabadas en la memoria.
El contraste de Berlín frente a Williamsburg
Quizás la parte que transcurre en Berlín es la que resulta un poco más forzada o acelerada. Porque muestra una cara extremadamente amable de la ciudad, su gente y a la protagonista le resulta casi demasiado fácil adaptarse a su nueva vida o hacer nuevos amigos. Algo que contrasta por completo con su pasado, en el que todos viven encorsetados y no permiten ni un mínimo de margen para ser diferente. Sin embargo, este es un detalle que no estropea la historia en sí. Si hubiera sido una serie más larga, se habrían tomado más tiempo para mostrar los problemas y dificultades de empezar una nueva vida. Además, comparado con la situación de Esty en Williamsburg, casi cualquier otro escenario resulta más amable y llevadero.

Su protagonista, Shira Haas, todo un descubrimiento
Otro de los puntos clave que han hecho de la serie todo un éxito es, sin duda, su actriz protagonista. Shira Haas es de Israel, tiene 24 años y era un rostro hasta ahora más bien desconocido, aunque ha participado en algunas películas en su país natal. Gracias a Unorthodox es ahora la actriz de la que todo el mundo habla. Y no es para menos, su interpretación de Esty resulta conmovedora, fascinante y desgarradora. No sería descabellado que, si este año se celebran premios como los Emmy, su nombre aparezca entre las candidatas a Mejor Actriz. Toda una revelación que ha conseguido sumar puntos de calidad a esta miniserie.
Cuatro episodios perfectos para maratonear
En una época tan extraña como la que estamos viviendo, forzados a pasar tiempo en casa, Unorthodox se convierte en una opción perfecta para ver en una tarde. Son cuatro capítulos de 50 minutos que se pasan volando. La trama no se detiene, ni se complica excesivamente, pero querréis llegar hasta el final de la historia. Unorthodox ha llegado casi sin avisar, pero en un momento más que idóneo. Si a eso le sumamos que es una serie bien hecha y con una historia interesante, no es tan raro que se haya convertido en la ‘nueva serie de Netflix de la que habla todo el mundo’. Y sí, probablemente este post llega tarde y la semana que viene habrá una ‘nueva serie del momento de Netflix’, pero os digo que la serie merece mucho la pena. No vais a olvidarla tan fácilmente y resulta muy interesante acompañar a Esty en su viaje hacia la liberación.

Muy bueno el artículo 😀
muchas gracias <3