My Mad Fat Diary, la serie que todos deberíais ver

Ya he hablado en otras ocasiones de esta serie del canal británico E4, pero quería dedicarle una entrada más elaborada. My Mad Fat Diary es una serie de drama adolescente, pero atrae a todo tipo de público porque su honestidad y capacidad de conectar con el espectador no entiende de edades. No hace falta tener 16 años para adorar a sus personajes y, sobre todo, para entenderlos y empatizar con ellos.

Ambientada en un pequeño pueblo inglés en 1996, My Mad Fat Diary, ha resultado ser mucho más que la típica serie adolescente con amores y desamores. No os voy a mentir, tiene todas estas tramas típicas de este género, pero la serie está contada desde un punto de vista único: el de su protagonista, Rae Earl.

La vida según Rae

Rae es una chica de 16 años con sobrepeso y algunos problemas mentales que han marcado su vida. La serie comienza cuando sale de la institución mental en la que ha estado durante meses. En ese momento, ella trata de hacer lo posible por superar sus problemas y llevar una vida normal para una chica de su edad. Es precisamente esa lucha interna que lleva la protagonista la que hace que la serie sea una joya. En esta batalla no está sola, tiene a su nuevo psicólogo, Kester, que consigue sacar a la luz sus traumas. También tiene una nueva pandilla de amigos con los que comienza a rehacer su vida. Por otro lado está su madre, quien tiene la función de ser una mosca cojonera (como toda madre cuando se es adolescente), pero que en el fondo es un apoyo crucial en los momentos necesarios.

Además de su lucha contra sus problemas de autoestima, está el hecho de que está en plena pubertad. Y como tal, quiere las cosas que todos queremos a esa edad: encajar en algún sitio, tener amigos, divertirse, probar cosas nuevas, tener un novio, vida sexual, etc. Y Rae lo expresa todo a través de su diario, donde confiesa sus miedos y sus deseos de forma a veces desgarradora y otras desternillante. Hay que reconocerlo, Rae Earl es jodidamente graciosa.

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Personajes bien construidos

No solo ella brilla en cada capítulo, lleva la voz cantante, pero está rodeada de otros personajes que terminan de cerrar este maravilloso círculo. Desde su psicólogo, hasta su madre, pasando por Chloe o Archie. Y acabando por Finn, que se está ganando a pulso el título de personaje más adorable de la historia de la televisión.

My Mad Fat Diary consigue algo que pocas series del género adolescente hacen: que sus personajes no sean irritantes y odiosos. No significa que no metan la pata, ni que no hagan cosas que nos cabreen (Rae se ha coronado en su 2ª temporada), pero es posible entender por qué llegan a hacer lo que hacen. La coherencia con la que han desarrollado a los personajes  es otro de sus puntos clave.

El reparto, clave del éxito

También hay que decir que My Mad Fat Diary está muy bien interpretada y eso es gracias a un reparto bastante redondo. Sharon Rooney, quien se mete en la piel de Rae, es capaz de hacerte morir de risa y a los dos segundos provocar que necesites pañuelos para frenar el llanto. Una parte muy importante del éxito de la serie se lo lleva ella. Pero también Claire Rushbrook, quien interpreta a su madre, con la que tiene algunas de las escenas más divertidas de la serie. Recientemente ha conseguido una nominación al BAFTA por su trabajo. O Ian Hart, quien encarna al psicólogo de Rae y nos regala las escenas más emotivas e intensas. Hay que destacar también a Jodie Comer, que ha sido todo un descubrimiento en la 2ª temporada. Y a Nico Mirallegro, que derrocha química junto a Rooney.

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Tratar las enfermedades mentales con honestidad

My Mad Fat Diary no es una serie cualquiera, no es la típica serie para adolescentes, no. Toca ciertos temas que aún cuando has pasado la etapa de la pubertad te remueven las tripas, te obligan a replantearte cosas, te hacen sentir. Es emotiva, divertida y sincera.

Quizás la veracidad con la que tratan ciertos temas como las enfermedades mentales, los complejos, la falta de autoestima, está tan conseguida porque la serie se basa en los verdaderos diarios de Rae Earl. Una escritora británica que vivió su adolescencia a finales de los 80 y principios de los 90 y pasó una etapa en una institución mental. Años más tarde decidió recopilarlos y publicarlos bajo el nombre de My Mad Fat Teenage Diary y ahora acaba de publicar My Madder Fatter Diary. De ahí es de donde se extrae toda esa sinceridad que arrasa y que rompe algunos estereotipos que no han sido muy explorados en televisión.

Rompiendo tabús

¡Sorpresa! Las chicas gordas tienen sentimientos. No tienen por qué ser siempre el alivio cómico de la historia. También pueden meter la pata, sufrir y ser insiportables a ratos. Incluso tienen ganas de tener sexo con el chico más guapo, o se masturban y piensan auténticas obscenidades.  Parece ridículo tener que puntualizar algo así, pero no hay muchas, por no decir ninguna serie, que ahonde de verdad en estos temas sin caer en tópicos absurdos o sin relegar a la ‘chica gorda’ a un segundo plano (generalmente para reirse de su físico). En esta ocasión ella es la protagonista y lo mejor es que no se puede catalogar a Rae siemplemente como ‘la gorda’, es mucho más y puede removerte por dentro aunque tú no tengas sobrepeso. Todos sabemos lo que es tener complejos y que a veces eso pueda dominar nuestra vida. Por eso al ver la serie se produce esa conexión y esa empatía con sus idas y venidas. Rae es una chica real, tanto que a veces a la que escribe estas palabras le asusta. Porque nunca he llegado a un nivel de identificación tan alto con un personaje de ficción.

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Banda Sonora de Lujo

Si con esto no os he convencido de que My Mad Fat Diary merece mucho la pena, paso a hablar de otro de los aspectos más característicos y atractivos de la serie: la música, que casi es un personaje más. Para el creador de la serie, Tom Bidwell, los 90 fueron la última gran era de la música y Rae es una friki de la misma. Además, esa fue la década en la que el Brit Pop dominaba el panorama y en Reino Unido era algo más que un estilo musical. Por tanto, en la banda sonora de la serie encontramos lo mejor de aquellos años, sobre todo Oasis, Blur, Suede, los Stone Roses, Pulp, Radiohead y un larguísimo etc. Y es que otro punto fuerte de la serie es esa nostalgia de los 90 que la invade.

Una serie necesaria

Y si aún así no os convenzo, os demuestro que no solo yo ando maravillada con esta serie. Hace poco leí una crítica que hizo Fuertecito no ve la tele en su página de Facebook  y no podría estar más de acuerdo, suscribo sus palabras al completo y aquí os dejo un estracto:

Es necesario que todas las escuelas del mundo incluyan el visionado obligatorio de #MyMadFatDiary en sus planes de estudio.

Y esto no es solo una forma de elogiar a uno de los mejores dramas televisivos de los últimos años, es una idea, una propuesta que va muy en serio. Además de ser una historia increíblemente bien contada, preciosa y conmovedora, My Mad Fat Diary tiene el poder de cambiar el mundo. Maestros, hacedme caso, ponedla en clase, estaréis ayudando a más chavales de los que seguramente creéis. […]

Reivindando el género adolescente

Por esto My Mad Fat Diary es la serie que todos deberíais ver, porque es un buen drama, divertido, emotivo y muy bien contado. Porque demuestra que una serie adolescente puede ser tan buena como otra cualquiera y que es un género con muchas posibilidades. La serie acaba de finalizar su 2ª temporada y aún no ha sido renovada para una tercera, cosa que nos tiene a muchos en un sinvivir. Pero bueno, mientras esperamos noticias sobre si volverá o no, podemos ponernos un disco de Oasis para viajar a los 90 e imaginarnos en el pub, tomando unas cervezas con la pandilla, o dando un paseo en moto con Finn.

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15 thoughts on “My Mad Fat Diary, la serie que todos deberíais ver

  1. Todo de esta serie me gusta y me parece único e irrepetible en la ficción: la protagonista y su forma de narrar sus vivencias (y, ojo, lo que piensa, que son cosas bien distintas), los personajes que la acompañan (sus defectos y virtudes, siempre equilibrados), su música, su localización de espacios, su realización, su estilo visual… ¡Todo absolutamente!
    Me parece el descubrimiento de la temporada, me ha tragado las dos temporadas hace poco y se me partiría el corazón si no la renuevan por una tercera (a pesar de que el final de la segunda me parece adecuado si la serie no tiene continuación).
    Y, totalmente de acuerdo con Fuertecito, debería ser de visionado obligatorio. ¡Un saludo!

    1. Es una auténtica joya, para mí de lo mejor que se ha hecho últimamente. A muchos le tira para atrás el género adolescente (y con parte de razón, porque hay muchos truños) pero cuando te encuentras una serie tan bien hecha y tan bien contada da igual la temática. Además, es tan fácil conectar con los personajes!
      Las palabras de Fuertecito me encantaron, por eso lo puse en la entrada, tiene toda la razón!
      Gracias por pasarte a comentar, un saludo 🙂

  2. Yo recién la he descubierto. Me pasé viernes en vela con tal de terminarla toda (sorpresa huboo tercera temporada xDDD).
    Aunque también me leí los libros me centraré solo en la serie:
    ME ENCANTÓ!
    Lloré, reí, me enojé y amé a cada uno de sus personajes. Es una de las series más completas que he visto. No solo en la complejidad de la trama o la buena actuación del reparto, los lugares y la música te llevan de la mano a través de toda la historia.
    Opino lo mismo que Fuertecito (y uds) es una serie obligatoria… Al menos yo se la pondré a mis sobrinas (que son adolescentes) y pasan por algunos de los temas que se tratan ahí.
    Desgraciadamente (para mí) esto sigue demostrandome que para encontrar buenas ideas y maravillosas series, tengo que viajar (aunque sea en el internet) a otros países.
    Saludos desde México.

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