Sabéis que no me puedo resistir a una buena serie británica y cuando me enteré de la existencia de Derry Girls corrí a verla como si no hubiera un mañana ¿adolescentes? ¿años 90? Sólo con eso me basta, pero es que además esta comedia es divertidísima, diferente y muy entretenida. Si no te he convencido aún, te deo 5 razones por las que deberías ir directo a darle al play.
1. Es la típica serie adolescente y a la vez no
Vamos a ponernos un poco en situación: Derry Girls es una serie creada por Lisa McGee, ambientada en los años 90 y que se centra en un grupo de adolescentes que viven en la ciudad de Derry, en medio del conflicto político de Irlanda del Norte. Ellas tienen las preocupaciones típicas de la gente de su edad, pero al mismo tiempo viven en un contexto que no es el habitual, con enfrentamientos casi diarios, militares en las calles, etc. Por eso el punto fuerte de la serie es conseguir mostrar una situación tan compleja y que no fue nada agradable a través de la comedia. Con grandes golpes de humor no solo conocemos ese ambiente, sino que también tenemos elementos típicos del género adolescente, como el intentar encajar, cómo las protagonistas se van descubriendo a sí mismas y quieren hacer cosas típicas de adolescentes.
2. Personajes
Sin duda, una de las claves son los divertidísimos personajes que conforman el grupo de amigas: Erin, Orla, Michelle y Claire son cuatro chicas muy distintas y forman una pandilla de lo más variopinta. Son empollonas, malhabladas, raras y tienen las obsesiones típicas de la gente de su edad. Todas ellas asisten a un colegio católico y femenino al que, por circunstancias que tendréis que descubrir viendo la serie, llega un chico, James, que se ha mudado desde Londres y que se convierte en el blanco fácil de las bromas por su acento y sus modales demasiado británicos.

A lo largo de la temporada también tenemos tiempo para conocer a la familia de Erin, que es la que siempre da más pinceladas de la situación política por la que pasaba Irlanda del Norte en aquella época. Y no me puedo olvidar de la Hermana Michael, una monja que se sale bastante de lo que podemos esperar de una persona que dedica su vida a la religión.
Todo este conjunto es la fórmula perfecta para pasar un buen rato, las chicas con malhabladas, alocadas, cada una tiene su peculiaridad.
3. Contexto histórico
Tocar un conflicto como el de Irlanda del Norte y hacerlo desde un punto de vista adolescente y cómico es ya de por sí una decisión arriesgada y original. Y lo bueno es que les ha salido bien. A través de los personajes y las situaciones que viven podemos hacernos una idea de cómo era vivir en ese ambiente y a la vez intentar llevar una vida lo más normal posible.
Además, no hemos visto muchas series que hablen de este conflicto y está muy bien para aprender un poco más sobre cómo fue.
4. Nostalgia por los 90
Está claro, la nostalgia es una de las grandes protagonistas del mundo de las series últimamente y, en especial, volver a los 90 siempre se agradece. Hace unos años My Mad Fat Diary volvió a esa década y ahora es el turno de ellas. La música (no pueden faltar temas de grupos como The Cranberries), los estilismos, lo diferente que era ser adolescente hace 20 años comparado con la actualidad, aunque en las cosas básicas no es tan distinto…En definitiva, una vuelta al pasado que siempre resulta atractiva y aquí queda más que justificada por ese contexto en medio de un conflicto que marcó la sociedad de la época.

5. Es perfecta para maratonear
Si buscáis una serie que no te quite mucho tiempo, que se pueda ver rápido y que encima sea entretenida, esta una gran opción. Los capítulos duran unos 20 minutos y la primera temporada tan solo tiene seis. Así que se pasan volando y estoy convencida de que os quedaréis con ganas de más cuando devoréis la primera temporada, como me ha pasado a mí.
A la espera de la segunda temporada
Por suerte, Channel 4 decidió renovar la serie por una segunda temporada, después de convertirse en todo un éxito de audiencia en Reino Unido, así que volveremos ver a las chicas de Derry pronto (o quizás no tanto, teniendo en cuenta que los británicos se toman su tiempo para hacer nuevas temporadas. Esperemos que no tarden una eternidad).
Es curioso que, a pesar del éxito que ha tenido en su país de origen, no se ha hablado lo suficiente de ella. Ni siquiera Netflix ha mostrado mucho interés por promocionarla y, sin embargo, ha sido uno de los mejores estrenos de la plataforma en los últimos meses. Merece mucho a pena verla y que se hable de ella, porque no hay muchas comedias del estilo ahora mismo.
En cualquier caso, mientras los que ya la hemos visto esperamos ansiosos a que estrenen nuevos capítulos, los que aún no os habéis animado, tenéis tiempo para darle a play y pasar un rato divertido con esta serie.
