La otra mirada, la serie feminista que necesitaba la ficción española

El feminismo no es algo nuevo que se acaba de inventar, pero es innegable que hoy en día es un tema de gran actualidad y que genera numerosos e interminables debates. No voy a entrar en ese debate, porque no soy una experta,  pero sí diré que mi posición es que el feminismo es necesario. Hollywood ya se ha puesto un poco las pilas y al menos se habla de las injusticias de la industria con movimientos como el #MeToo. Además, en el terreno de la ficción hay series que están intentando cambiar un poco las cosas y, sobre todo, generar debate, como The Handmaids Tale, Big Little Lies o Crazy Ex Girlfriend. Y en España parece que esas ganas de hablar de feminismo también han llegado a la parrilla televisiva, con la serie La otra mirada.

Y digo que ha sido sorprendente porque nadie vio venir a esta serie, ya que Televisión Española apenas le ha dado promoción. Se podría decir que casi la han estrenado de tapadillo, sin mucho interés. Es especialmente llamativo, porque estamos ante una producción realmente cuidada en lo técnico, lo narrativo y con un reparto de lujo encabezado por actrices de la talla de Macarena García, Patricia López Arnaiz, Cecilia Freire y Ana Wagener. Ahí es nada.

¿De qué va?

La Otra Mirada presenta a un grupo de mujeres muy distintas, que tratan de encontrar su propia voz y ser dueñas de su destino. Todo ello en una época donde la mujer aún ni siquiera podía votar y tenía que depender siempre de un hombre. Ambientada en Sevilla en los años 20, la serie nos sitúa en una academia para señoritas en el que profesoras y alumnas conviven cada día, bajo un sistema educativo estricto y aferrado a las tradiciones de la época. Con la llegada de Teresa, una nueva profesora con una forma muy distinta de ver las cosas, todas esas normas comenzarán a tambalearse. No solo en la vida de las alumnas, sino en la de las propias profesoras.

Este es el contexto que sirve de excusa para reflejar el machismo de antes (que nos hace ver que todavía hoy sigue existiendo), para hablar de la importancia de la educación. Para abrir la mente y ser capaz de tomar decisiones propias. Y también para poner en valor a aquellas mujeres que lucharon por romper con las tradiciones y las costumbres que las condenaban a un segundo plano, a ser madres o esposas y nada más.

La otra mirada
© Imagen: TVE

Una mirada al pasado para entender el presente

En definitiva, una serie para hablar sobre feminismo abiertamente. Sin adornos, sin ser una trama secundaria o pasajera. Las absolutas protagonistas son un grupo de mujeres que trata de buscar su propio lugar. En cada capítulo tratan temas como la presión de la sociedad para entrar dentro de unos cánones establecidos, para ser dóciles y estar al servicio de un hombre. También hablan abiertamente de sexualidad, el difícil acceso de la mujer a la cultura y un largo etcétera de temas que ayudan a concienciar. A ver lo que ha cambiado a mejor, pero también a reflexionar sobre lo mucho que queda por hacer. Y sí, puede que la serie se tome algunas licencias al tratar demasiado abiertamente temas que en los años 20 habrían sido un auténtico escándalo. Y que personajes como Teresa pueden resultar demasiado modernos para la época. Pero el objetivo es hacernos pensar, reflexionar y entender la necesidad del feminismo.

Con todos estos ingredientes estamos ante algo muy poco común en la ficción española y que llega en un momento clave en el que la lucha por la igualdad está en el centro de la conversación.

Producción cuidada y de calidad

Si a lo novedoso de su argumento y tratamiento del feminismo le sumamos que se trata de una serie muy bien hecha en lo técnico, ¿qué más podemos pedir? Producida por Boomerang TV, han sabido ambientar muy bien el contexto histórico en el que se desenvuelve la historia. Y sin llegar a ser una súper producción, tiene una estética muy cuidada.

La Otra Mirada Cecilia Freire
© Imagen: TVE

Curiosamente, la serie ha sido creada por dos hombres, Josep Cister Rubio y Jaime Vaca y entre los principales productores y guionistas tan solo hay tres mujeres, según datos de IMDB. Otro ejemplo más de lo necesario que es hacer llegar el mensaje de igualdad, dar visibilidad a la mujer y sus puntos de vista. Ojo, que no critico que haya sido creada por hombres, la serie está bien enfocada y consigue trasladar correctamente los valores del feminismo, algo muy necesario en estos tiempos. Además desconozco cuantas mujeres han trabajado en el rodaje dentro del equipo técnico y de producción, pero no deja de ser un dato curioso que hayan sido hombres los que han impulsado un proyecto de estas características.

Una serie injustamente ninguneada

¿Por qué TVE ha querido dejar pasar la oportunidad de darle bombo a una serie con tanto potencial? Está bien hecha, cuenta con rostros conocidos y que abre una puerta nueva en la ficción española. Quien sabe, pero tampoco es una sorpresa. Ni es la primera vez que maltratan y desprecian una serie (ejem, ejem El Ministerio del Tiempo).

El caso es que, debido a esa escasa promoción, La otra mirada no está cosechando los mejores datos de audiencia. Y es una pena que un producto tan interesante y necesario esté pasando desapercibido. Por eso os recomiendo que le deis una oportunidad. Es entretenida, entrañable, divertida, cuenta con un reparto de lujo y es un motivo de orgullo que la tele pública invierta el dinero de todos en este tipo de proyectos.

La otra mirada es otro buen ejemplo de que algo ha cambiado en la ficción española y de que en este país se hacen buenas series, aunque las propias cadenas donde se emiten no tengan interés en demostrarlo.

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