The Newsroom, una serie irregular


El piloto de The Newsroom fue un bombazo. Muchos nos quedamos asombrados por su calidad y nos enganchamos al momento. A partir del siguiente capítulo comenzó la lluvia de críticas. Si bien sigo pensando que The Newsroom es una buena serie ( que me encanta y me entretiene mucho), es cierto que es muy irregular y no ha sabido tratar adecuadamente algunos temas de actualidad. A raíz del último capítulo emitido creo que se confirma que esta serie está llena de altibajos.

En  los 7 capítulos que se han emitido hemos visto muchos hechos que han marcado los últimos meses y tengo la sensación de que no siempre han acertado a la hora de profundizar en algunos, por ejemplo el episodio dedicado a las revueltas árabes. Era pura dinamita, podrían haber hecho un episodio interesante, pero prefirieron centrarlo más en San Valentín.
Y el último episodio emitido, sobre la muerte de Bin Laden ha sido la gota que ha colmado el vaso. Es cierto que nadie de fuera de Estados Unidos puede entender bien cómo vivieron y sintieron los americanos la muerte del hombre que perpetró los atentados del 11 S, pero ese patriotismo exagerado que desprende este capítulo me resultó llamativo. Solo una escena me hizo volver a la realidad y dejar de creer que estaba viendo un vídeo de propaganda recién salido de la Casa Blanca: cuando la novia de Neal dice que no se siente más aliviada al saber la noticia de la muerte de Bin Laden, porque eso no le devolverá al ser querido que perdió en los atentados. Menos mal, un pequeño atisbo de crítica, aunque sea muy sutil.
No entiendo como en una serie donde los protagonistas son periodistas, por tanto personas formadas, con capacidad de ver los hechos desde distintos ángulos, se pusieron en ese tono tan absurdamente patriótico y emotivo. La escena del guardaespaldas de Will contándoselo a los policías, o Don a los pilotos del avión, me parecieron, hablando en plata, una tremenda sobrada.
Esperaba que al menos dieran todas las visiones del asunto, que ellos, como periodistas, se dieran cuenta de que había más formas de verlo. Precisamente, por ser los que dirigen un programa que intenta desmarcarse del resto, podrían haber ofrecido una visión diferente. Pero no, es un tema demasiado escabroso. Sorkin no se ha mojado, o bien porque esa es su visión o bien porque no se ha atrevido.
Quizás es que este tema es demasiado serio. El 11 S fue demasiado para los norteamericanos, para el mundo en general, pero para ellos fue el shock más grande de su historia, una herida demasiado difícil de cerrar. Aquel día de 2001 el mundo cambió, como citan en este mismo episodio, ese día EEUU se volvió más hostil, más desconfiada. Y la prensa ayudó a ello.
Fue la prensa la que apoyó ciegamente a la administración Bush  para convencer a todo el mundo de que la guerra era necesaria, de que era lógico tener miedo de todo musulman que se cruzara en su camino, que el Eje del Mal debía ser exterminado, que todo norteamericano que no mostrara un patriotismo exacerbado debía estar bajo sospecha. The Newsroom ha reflejado esto mismo,  una prensa que no rechista ante una operación de captura y asesinato que fue más una venganza que un bien para la sociedad americana. Bin Laden ya no era ni la sombra de lo que fue cuando fue asesinado por las fuerzas estadounidenses y como refleja esa escena del episodio, su muerte no supuso ningún alivio para las familias de las más de 2000 víctimas. Fue un acto de venganza, como cuando te empeñas en terminar algo solo por ser tú el que tenga la última palabra, aunque no sirva de nada.
Pero quizás es fácil decirlo desde fuera, como he citado al principio, es imposible sentirlo de la misma forma que los norteamericanos, para ellos fue una cuestión de orgullo. Son inolvidables las imágenes de las fiestas y las celebraciones que se llevaron a cabo cuando se conoció la noticia de la muerte de Bin Laden.
Si la intención de Sorkin era mostrar como los medios americanos no dudan en ponerse al servicio del gobierno en temas como estos, ha acertado. Pero es inevitable que muchos esperáramos algo más, ahondar mejor en el tema y que los chicos de News Night 2.0 se desmarcaran del resto.
p.D: Algo que si me gustó del episodio fueron Don y Sloan, que pusieron el toque cómico a todo el lío armado. Los personajes de The Newsroom son muy buenos, unos están mejor aprovechados y otros menos, pero de momento son el plato fuerte de esta producción.

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