La segunda temporada de American Crime Story, centrada en el asesinato de Gianni Versace, ha vuelto a dar en el clavo. Ya lo hizo con su primera entrega, centrada en el mediático juicio contra O.J Simpson y esta nueva entrega ha resultado ser toda una sorpresa. A pesar de que el título y la promoción hayan podido dar una idea equivocada sobre el argumento de esta temporada, el resultado no ha podido ser mejor. Ryan Murphy lo ha vuelto a hacer y nos ha relatado una historia que es algo más que el asesinato de una persona famosa. Es un análisis profundo sobre la homofobia de una época no tan lejana.
Por el título muchos pensábamos que la serie se centraría más en la figura de Versace y en su hermana Donatella, heredera del gran imperio empresarial de su hermano. Pero la sorpresa llegó cuando, vistos los dos primeros episodios, la historia ponía el foco en el asesino, Andrew Cunanan. A lo largo de la temporada van desgranando cómo llegó a acabar con la vida del prestigioso diseñador italiano.
Más allá de la vida de Andrew Cunanan
La otra gran sorpresa de El asesinato de Gianni Versace es que es una historia contada hacia atrás en el tiempo. En la que vamos conociendo las circunstancias de la vida de Cunanan, pero también a sus víctimas. Y esto es un punto importante, porque además de Versace, Cunanan acabó con la vida de otras cuatro personas. El hecho de contar la historia de estas víctimas anónimas, o al menos no tan famosas como Versace, es todo un punto a favor. Porque las pone al mismo nivel y les hace un poco de justicia. Todas eran personas, todas murieron vilmente asesinadas y el diseñador italiano no valía más que ellos por ser famoso.

Víctimas de la homofobia
La clave de la serie es que no han querido contar la simple historia de un asesino. Sino que retrata una sociedad donde la homofobia estaba más que vigente y donde muchas personas todavía no eran libres para ser quienes querían ser. Tanto Cunanan como sus víctimas, incluído Versace, sufrían la los efectos de vivir en una sociedad que rechazaba su existencia o, como minimo, la ridiculizaba o marginaba. Y ya no era solo el miedo a la no aceptación, sino a ser señalados siempre como culpables o causantes de los problemas ajenos y de los suyos propios. Lo vemos en la historia de sus dos primeras víctimas, Jeffrey Trail, obligado a dejar su profesión en el ejército por el miedo a que descubran que es gay. O la de David Madson, que se ve envuelto en la vorágine asesina de Cunanan. Y no sabe si es más aterrador huir con un criminal, o escapar y enfrentarse a los prejuicios de una sociedad que aún ve al colectivo LGTBIQ como algo malo o problemático.
Homofobia que también se pone de manifiesto en la dejadez de la policía a la hora de perseguir y detener a Cunanan, que campó a sus anchas, dejando un reguero de víctimas sin ocultarse. Ni siquiera intentó huir realmente. Solo hubo una reacción cuando acabó con la vida de alguien famoso como Versace. El diseñador tenía el privilegio de la fama y el dinero, por lo que la sociedad lo había ‘aceptado’, aunque no se libró de los ataques homófobos, quizás más sutiles, pero igual de deleznables. Y la serie refleja muy bien cómo ese rechazo al colectivo está muy arraigado. Dependiendo de quien seas y los privilegios que tengas, te afecta de una manera u otra.

Reparto de lujo
Pero si esto no os convence siempre podéis ver la serie para disfrutar de Darren Criss. El actor ha dejado muy atrás su papel de Blaine en Glee y ha firmado la que es su mejor interpretación hasta la fecha. Ojalá le lluevan los premios, porque su retrato de Cunanan es perfecto, además de que su parecido físico es increíble. Por otro lado tenemos a Edgar Ramírez siendo prácticamente un clon de Gianni Versace, acompañado de Ricky Martin. O a la grandiosa Penélope Cruz, que ha conseguido meterse en la piel de Donatella Versace, copiando casi a la perfección hasta su voz. Aquí ha callado las bocas de muchos que menosprecian el talento de la madrileña como actriz. La única pega es no tenerla más minutos en pantalla, porque es una auténtica maravilla.

Una de las mejores series del año
En definitiva, El asesinato de Gianni Versace es una gran serie. De nuevo Ryan Murphy ha apartado su faceta más desenfadada y mamarracha a un lado y ha desmenuzado de manera brillante otro de esos casos que marcaron la década de los 90. Una historia que va mucho más allá de un escándalo o la muerte de un famoso. La serie, con unas pocas pinceladas de guión, hace una radiografía detallada de la sociedad del momento. Centrándose en los problemas de aquella época y contextualizando a la perfección el ambiente en el que vivieron Cunanan y sus víctimas.
¿Y a vosotros, qué os ha parecido esta temporada? ¿Tenéis ganas de ver la siguiente?
Por ahora se sabe que se centrará en el huracán Katrina, que devastó Nueva Orleans. Y que contará con algunos rostros habituales ya en las series de Ryan Murphy como la gran Sarah Paulson. Así que promete bastante y tiene pinta de que nos hará disfrutar tanto como las dos primeras temporadas. Y es que ya no se puede negar que American Crime Story se ha convertido en una de las mejores series de los últimos años.

Es muy buena, pero a mucha gente le ha decepcionado que no se centre realmente en Versace y su imperio de la moda. Yo al principio pensaba así, pero al final ha merecido la pena darle una oportunidad 😀