10 series que marcaron mi adolescencia en los 2000

Me he levantado nostálgica, qué queréis que os diga. Hace unos días surgió en twitter el típico jueguito de poner una portada de un disco que nos marcara en la adolescencia y he pensado que por qué no abrir del todo el baúl de los recuerdos y hacer una lista con esas series que marcaron mi adolescencia, que dejaron una huella imborrable en mi corazón seriéfilo. Muchas de ellas ya han tenido su merecido hueco en el blog, pero otras no y ha llegado su momento de gloria

1. Everwood (2002-2006)

Empecemos por la que, seguramente, es una de las más desconocidas de la lista. Pero en su momento, Everwood me llegó muy hondo. Es un drama familiar que nos presenta al doctor Brown (Treat Williams), un importante neurocirujano que, tras la muerte de su mujer, decide dejar Nueva York y mudarse con sus dos hijos al pequeño pueblo de Everwood, en Colorado. Una decisión que no gusta nada a su hijo adolescente y eternamente enfadado con el mundo, Ephram (Gregory Smith). Allí intentarán rehacer su vida e integrarse entre los vecinos.

Everwood es una serie tan emotiva, tan bonita y sí, tiene topicazos e historias muy vistas. Pero la dinámica entre el doctor Brown y Ephram, la rivalidad y posterior amistad con el otro médico del pueblo, el doctor Abbott o las situaciones que reflejaban en la serie, merecen mucho la pena. Además es la oportunidad de ver a Emily VanCamp antes de convertirse en la vengativa protagonista de Revenge y, sobre todo, a Chris Pratt cuando aún estaba muy lejos de ser la estrella que es hoy.

2. The O.C (2003-2007)

Bueno, lo que supuso The O.C fue muy fuerte y no podía faltar en una lista sobre series que marcaron mi adolescencia. La historia nos sitúa en el Orange County de California. Un lugar lleno de mansiones de millonarios en el que la novedad es la llegada de Ryan (Benjamin McKenzie), un chico problemático que es adoptado por una de esas familias ricas, los Cohen. Por supuesto su vida cambia por completo y pasa de vivir en un suburbio chungo donde se mete en líos a tener la oportunidad de estudiar en un buen colegio y vivir con todas las comodidades. Para muchos lo mejor de la serie nunca fue Ryan, ni su relación con la misteriosa Marissa (Mischa Barton). Los que acabaron convirtiéndose en una auténtica pareja icónica de los 2000 fueron Seth (Adam Brody) y Summer (Rachel Bilson).

Reconozco que al final abandoné The O.C porque muchas de sus tramas me empezaron a aburrir, pero viví muy intensamente las dos primeras. Fue todo un fenómeno adolescente en aquel momento y sus actores se convirtieron en auténticos ídolos aunque fuera algo efímero. Pero bueno, acabara como acabara, esas vistas de la costa californiana, mi crush con Seth (ahora me parece un pesado) y esa banda sonora maravillosa forman parte de mi corazón seriéfilo.

4. Smallville (2001-2011)

Yo que nunca me había interesado mucho por los superhéroes, me vi totalmente enganchada y obsesionada con Smallville y los orígenes de Superman. Primero porque Tom Welling me parecía muy guapo y adorable, segundo porque el rollo de super héroe que además de salvar el mundo tiene que lidiar con su adolescencia, me parece maravilloso. Y tercero porque la banda sonora de la serie me parece sublime y tan típica de las series de época, que me encanta. Así que durante unos cuantos años estuve muy enganchada a las idas y venidas de Clark, Lana y los tejemanejes de Lex Luthor.

Al igual que muchas series de esta lista, no vi Smallville hasta el final. Me acabé desenganchando (no sé muy bien por qué) pero durante un tiempo fue muy importante para mí. Es una serie muy bien hecha, entretenida y que fue un soplo de aire fresco en su estreno por lo que contaba y su calidad a nivel de producción.

5. Rebelde Way (2002-2003)

Os he hablado mucho de ella y de que fue una de mis grandes obsesiones al final de mi adolescencia, junto con Buffy. Tiene todos los elementos que me gustan casi siempre en una serie: adolescentes, historias de ricos y pobres y música. Sí, la música puede ser de calidad dudosa, pero yo no dudé un momento cuando Erreway se volvió a juntar solo para hacer una gira en 2007 porque en España el fenómeno llegó un poco tarde. Lo di todo aquella tarde en la Cubierta de Leganés (y lo volvería a hacer).

Rebelde Way tiene todo lo rancio de las telenovelas de antes, unos escenarios más bien cutres y algunas tramas de vergüenza ajena. Y aún así me encanta volver a ella, a las idas y venidas de Mia, Manuel, Marizza y Pablo.

6. Las chicas Gilmore (2000-2007)

De esta creo que os he hablado unas cuantas veces por aquí ya. Y es que las Gilmore ocupan un espacio muy importante en mi corazón seriéfilo. Es cierto que tardé más en engancharme y me di cuenta de lo maravillosa que es la serie cuando estaba ya más bien saliendo de mi adolescencia, pero me marcó muchísimo. De hecho, al contrario que muchos españoles que decidieron hacerse periodistas por la serie de Telecinco, yo me decanté por esta profesión, entre otros muchos motivos, porque quería ser como Rory Gilmore (sí, es así y no lo puedo negar).

El caso es que Lorelai, Rory, Luke y todos los vecinos de Stars Hollow son un auténtico happy place que no pienso abandonar nunca. Es una serie entrañable, divertida, otoñal, emotiva, diferente a cualquier otra. Puede que sus tramas no sean nada del otro mundo, lo típico para un drama familiar centrado en una madre soltera y su hija adolescente. Pero esos diálogos, la química maravillosa entre Lauren Graham y Alexis Bledel y ese toque tan cuqui, hacen que sea una serie única.

7. Embrujadas (1998-2006)

Recuerdo empezar a engancharme por culpa de mi hermana y al principio pensar que era una tontería, para luego acabar totalmente viciada. Estoy bastante convencida de que mi vicio con Embrujadas coincidió con la etapa en la que necesitaba algo al estilo Buffy Cazavampiros, mientras esperaba a que Canal+ se decidiera a emitir las últimas temporadas. Y allí estaban las hermanas Halliwell, su poder de tres y el libro de las sombras con sus hechizos. No voy a negar que viví muy intensamente el trágico y tóxico amor de Phoebe (Alyssa Milano) y Cole (Julian McMahon). O los obstáculos que tenían Piper (Holly Marie Combs) y Leo (Brian Krause) para que su amor triunfara. Y lo fuerte que me pareció lo de Prue (Shannen Doherty) cuando lo vi por primera vez.

8. Perdidos (2004-2011)

No podía faltar la serie que lo cambió todo. Cuando la empecé, la veía por la tele. La emitían en Televisión Española y llegó como el gran fenómeno televisivo del año en Estados Unidos. Una serie sobre los supervivientes de un avión estrellado que ahora tenían que sobrevivir en una isla llena de misterios ¿cómo no iba a engancharme algo así?. Recuerdo verla en familia, todos enganchados con incógnitas como la del oso polar o el humo negro y con las vidas de los personajes. Con el tiempo, Perdidos fue quedando relegada en las parrillas televisivas para convertirse en el gran fenómeno que puso de moda eso de ver series online. Eso de comentar series en foros y elaborar teorías loquísimas explotó al máximo con esta serie.

Cuando acabó en 2011 ya no era adolescente, pero no dudé en saltarme las clases de la universidad para ver el final que emitió Cuatro en ese terrible programa especial. Es uno de esos grandes momentos que recuerdo como seriéfila. Vivir esa experiencia colectiva, despedir la serie que revolucionó todo, entrar a Twitter y comentarlo. Seguir a Jack, Kate, Sawyer y compañía hasta el final, fue toda una experiencia.

9. Héroes (2006-2010)

Otra que me enganchó y obsesiono hasta niveles absurdos, para luego cansarme de ella en la tercera temporada y abandonarla definitivamente. Héroes empezó muy bien, pero se fue desinflando. Y ni siquiera mi crush con Milo Ventimiglia (que aún perdura), pudo salvarlo. Tenía todos los elementos para triunfar, pero quemaron todo lo bueno demasiado rápido. Y es una pena, porque la primera temporada empezó de manera muy potente, con ese eslogan ‘salva a la animadora, salva el mundo’, las gracias de Hiro o el misterio que rodeaba a Sylar.

10. Buffy Cazavampiros

Está en todas las listas que hago y esta no iba a ser menos. Mis veranos estaban marcados por la emisión de Buffy y recuerdo lo tristes que nos poníamos mi hermana y yo cuando no la emitían. La obsesión era enorme y hoy en día, como no paro de repetir siempre que puedo, es una de las series más importantes de mi vida.

¿Cuáles son vuestras favoritas?

Y hasta aquí mi lista. Hay muchas más series de la década de los 2000 que me encantan, pero no las vi durante mi adolescencia, sino más tarde, por eso no han formado parte de esta lista. También hay otras de 2008-2010 que no han entrado por la misma razón. En aquellos años yo ya era adulta (o pretendía serlo) y fue cuando me enganché a títulos como El Internado, Física o Química o Skins ¿Qué series marcaron vuestra adolescencia?

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2 thoughts on “10 series que marcaron mi adolescencia en los 2000

  1. Yo me quedo con:
    1. Rebelde Way
    2. Friends
    3. The O.C
    4. Un paso adelante
    5. El internado
    6. Embrujadas
    7. Smallville
    8. Águila Roja
    9. Sin tetas no hay paraíso
    10. Aída
    ( No pongo algunas como Dawson Crece, Popular, Xena, Hércules, Los rompecorazones, Al salir de clase, Sensación de vivir, Las gemelas de Sweet Ballet, Sabrina…porque aunque muchas son de género adolescente, las vi en mi infancia jajajajaja)

    1. Claro, muchas de las que dices yo también era una niña y otras ya era adulta (aunque fuera una niñata) y por eso no las he incluido en la lista. Pero coincidimos en muchas!

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