La maldición de Bly Manor: menos terrorífica, pero igual de adictiva

Quien me conoce y quien me lee en twitter sabe que estaba deseando ver La Maldición de Bly Manor, porque adoré y adoro La Maldición de Hill House de una manera muy intensa. Tenía muchas ganas de ver qué nos tenía preparado Mike Flanagan esta vez y he de reconocer que, por suerte, no ha decepcionado. Aunque las sensaciones en esta nueva entrega son muy distintas.

Una historia diferente

El listón estaba muy alto y las expectativas por las nubes, así que iba a ser difícil contentar a todo el mundo. Y yo soy la primera que reconozco que La maldición de Bly Manor no me ha emocionado tanto como Hill House, pero no basta con simplemente compararlas. Porque sí, tienen puntos en común: son historias de fantasmas y la mayoría del reparto de la anterior temporada aparece en esta. Pero son dos historias muy diferentes. Y hay que agradecerle a Mike Flanagan que no haya caído en el error de ofrecernos un refrito de lo que nos encantó en Hill House. La Maldición de Bly Manor es algo parecido y totalmente distinto a la vez.

Se basa en las novelas de Henry James

Si la anterior temporada estaba basada en la novela del mismo nombre escrita por Shirley Jackson, esta no iba a ser menos. En esta ocasión el autor elegido ha sido Henry James. De hecho, la trama principal de Bly Manor se basa en la novela Otra vuelta de tuerca, pero también bebe de otros textos del autor para profundizar un poco más en la historia.

Esta temporada nos sitúa en Inglaterra en los años 80, en una enorme y tétrica mansión a la que llega Dani, una Au pair norteamericana que huye de su pasado y encuentra en este trabajo todo lo que necesita: vivir apartada del mundo y no pensar en eso de lo que está escapando. Sin embargo, el plan le sale regular, ya que Bly Manor esconde tantos secretos y misterios que el trabajo de cuidar de los pequeños Miles y Flora no resulta exactamente sencillo. Los niños han sufrido la trágica pérdida de sus padres y desde entonces no están muy bien y los que se encargan de cuidarlos a ellos y la propiedad de Bly Manor, no saben muy bien qué hacer.

Victoria Pedretti
© Imagen: Netflix

Amores trágicos entre fantasmas

Sí, es otra historia de una mansión repleta de fantasmas, pero el tono de la historia es muy distinto. La maldición de Bly Manor parece más un cuento de terror, es menos dura que el drama que vivían los protagonistas de Hill House. Aunque, por supuesto, es una tragedia. Si en la anterior temporada exploraban el dolor de la pérdida en el seno de la familia Crain, las distintas formas de afrontarlo y sus consecuencias, esta se centra en el amor, los celos y la traición. Capítulo a capítulo vamos conociendo las historias que han tenido lugar en la mansión. Los amores prohibidos, tóxicos o truncados por la mala suerte o por malos entendidos que nunca se resolvieron. Es una historia con un toque menos desgarrador, aunque por otro lado más bonita, más romántica y con una sensación final un poco más alentadora. Digo un poco más, porque el desenlace es de esos que te hacen sufrir y a la vez llorar de emoción.

© Imagen: Netflix

Un terror muy diferente al de Hill House

Es innegable que, en cuanto a los momentos de terror, en La maldición Bly Manor no hay tantas dosis de tensión y de querer taparte los ojos con la sábana. Excepto las pequeñas apariciones de la dama del lago, que además es uno de los misterios que más tardamos en resolver. Tampoco es que Hill House fuera terrorífica todo el tiempo, pero sí había una atmósfera más oscura, asfixiante y siniestra y no sabíamos muy bien lo que nos íbamos a encontrar. Sin embargo, Bly Manor va enganchando poco a poco, con pequeñas pinceladas que nos dejan claro que algo pasa en esa mansión. Personaje a personaje, el guión va hilando una historia que no tiene nada nuevo ni innovador, de hecho es hasta predecible en ciertos momentos. Pero sí es bonita, triste y, sobre todo, entretenida.

Personajes que dejan huella

Aquí reside la verdadera clave del éxito que ha supuesto Bly Manor y lo que hace que queramos seguir descubriendo la historia hasta el final. Queremos saber qué pasa entre los personajes, cómo acaba su historia y si consiguen escapar de la maldición. De nuevo la serie repite la estructura de centrar cada capítulo en un personaje y eso nos permite disfrutar de maravillas como el episodio 5, centrado en Hannah Grose (espectacular T’ Nia Miller) o el capítulo 8, quizás el más tétrico e inquietante y el que descubre el origen de los males que se amontonan en la mansión. También funciona a la perfección la química entre Dani (Victoria Pedretti) y Jamie (Amelia Eve). Su historia es maravillosa y ha sido la sorpresa de la temporada. Por eso no se de extrañar que se haya convertido en el principal aliciente que está animando a mucha gente a ver la serie y que sea ya todo un fenómeno en las redes sociales.

© Imagen: Netflix

Un reparto que funciona a la perfección

Ya conocimos a muchos de los actores de Bly Manor en la anterior temporada, donde ya dejaron claro que son muy buenos actores. Pero no deja de sorprender su capacidad para brillar. El trabajo de Victoria Pedretti es maravilloso como esa chica americana, tan diferente a todos los habitantes de Bly Manor, que pone todo patas arriba nada más llegar. Pero las caras nuevas también son todo un acierto. Ya he mencionado a T ‘Nia Miller, a quien vimos en Years & Years. O los actores que interpretan a Flora (Amelie Bea Smith) y a Miles (Benjamin Evan Ainsworth), que hacen un trabajo perfectamente espléndido (jeje), teniendo en cuenta su corta edad. Concretamente el personaje de Miles es uno de los más inquietantes de la temporada y resulta fascinante ver a un niño tan pequeño hacer un trabajo tan logrado.

© Imagen: Netflix

Una buena historia de fantasmas

En definitiva, La Maldición de Bly Manor resulta muy entretenida. Mike Flanagan ha sabido diferenciarse de la temporada anterior con una historia muy emotiva, bonita y trágica con un gran reparto de actores. Pero no voy a negar que esta vez no me ha marcado tanto. Viví mucho más intensamente el drama de los Crain, el miedo que me daba la mujer del cuello torcido y la historia tan dura que había detrás. Aún así no dejaré de recomendar Bly Manor, porque tiene muchos puntos positivos, está muy bien hecha y porque en esta casa las historias de fantasmas siempre son un sí. ¿A vosotros qué os ha parecido?

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2 thoughts on “La maldición de Bly Manor: menos terrorífica, pero igual de adictiva

  1. ¡Muy buen post Marta!

    Siempre he dicho que odio las series y películas paranormales pero Hill House me atrapó con la trama. Después de leerte me veré también Bly Manor.

    Sigue con estos post tan buenos 🙂

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